Costa Rica’s pioneering role in Latin America’s sustainable development has come by way of a multi-layered effort in areas such as conservation, renewable energies and carbon emission reduction. Transportation, however, has been one of the area’s tha
Como un nuevo ejemplo del papel líder del país en causas ecológicas, su población ha comenzado a ver los beneficios de las fuentes de energía alternativas para sus vehículos.
El papel pionero de Costa Rica en el desarrollo sostenible de América Latina ha llegado a través de un esfuerzo multifacético en áreas como la conservación, las energías renovables y la reducción de emisiones de carbono. Sin embargo, el transporte ha sido una de las áreas que esta pequeña nación centroamericana no ha abordado completamente. Aunque los planes para un tren eléctrico urbano flaquearon, surgió un nuevo rayo de esperanza para alternativas ecológicas a partir de datos sobre el uso de autos eléctricos.
La adopción de la movilidad eléctrica está en aumento en Costa Rica, como lo demuestra un aumento constante en el número de vehículos eléctricos en las carreteras ticas. Lo que eran solo 282 unidades en 2011 ahora ha alcanzado casi 9000 en 2023. Solo entre 2022 y 2023 el crecimiento ha sido exponencial, aumentando en alrededor de 2300 vehículos registrados. El ritmo acelerado no muestra señales de detenerse pronto, ya que el primer semestre de 2023 ha visto 2375 autos eléctricos registrados en el país, una cifra que supera la cantidad total de 2022.
Las razones detrás de esta tendencia sorprendente son abundantes. Naturalmente, uno de los principales factores guía son las preocupaciones ambientales, un hilo discursivo particularmente importante para un país que depende de sus cautivadores paisajes naturales para su economía turística y atractivo internacional. Razones más pragmáticas también entran en juego, especialmente cuando el país ha hecho un esfuerzo activo para incentivar métodos de transporte alternativos desde el inicio de su ambicioso plan de descarbonización. Adquirir un vehículo eléctrico en Costa Rica conlleva importantes beneficios fiscales no garantizados para los autos normales.
Más allá de Costa Rica, la accesibilidad de los vehículos eléctricos también ha tenido un gran impacto en el número de propietarios, ya que lo que alguna vez se vio como artículos de lujo ahora es una posibilidad real para un rango más amplio de personas. Mientras este tipo de automóviles estén al alcance del costo de un auto normal, muchos verán el beneficio adicional de sus ventajas complementarias y exenciones fiscales.
Costa Rica no es una excepción en este campo. Las tendencias internacionales ahora están en pleno movimiento, con la Unión Europea anunciando el cese de las ventas de vehículos con motor de combustión para 2035, un plan audaz seguido por diferentes estados de EE. UU. y naciones latinoamericanas como Chile.
A medida que la transición a la movilidad eléctrica gana impulso, Costa Rica busca mantener su posición a la vanguardia de la innovación sostenible y las causas verdes, una posición que complementa la ética de la nación, pero que también beneficia al mundo entero.