The misty mountains and dead forests around Turrialba, the moon-like, barren lands at the top of Irazú’s viewpoint, the dense and uncharted jungles and diverse national parks of the Central and Southern Pacific, and the paradisiacal beaches of the Go
Partiendo de una tradición histórica y la actual ronda de victorias del cine costarricense a nivel internacional, la legislación recientemente firmada es una forma de dinamizar las economías locales
Las montañas brumosas y los bosques muertos alrededor de Turrialba, las tierras yermas y lunares en la cima del mirador del Irazú, las densas e inexploradas junglas y diversos parques nacionales del Pacífico Central y Sur, y las playas paradisíacas de la Costa Dorada son solo algunos de los muchos paisajes cinematográficos que se pueden encontrar en Costa Rica. Después de todo, la reputación del país como un oasis natural proviene precisamente de su amplia gama de escenarios dentro de un área relativamente pequeña. Se pueden tener muchas experiencias diferentes en Costa Rica, ya sea como un aventurero en busca de emociones fuertes, o simplemente como un fondo exótico para su descanso y relajación.
Este hecho ha sido tomado en cuenta por Hollywood en diferentes ocasiones, utilizando el rincón bendecido de la Tierra de los ticos para representar la naturaleza salvaje en *1492: Conquest of Paradise* (1992) de Ridley Scott, *Jurassic Park* (1993) de Steven Spielberg, *Spy Kids 2: Island of Lost Dreams* (2002) de Robert Rodriguez y *After Earth* (2013) de M. Night Shyamalan, por nombrar solo algunas de las producciones de mayor perfil filmadas en el país.
Además, Costa Rica ha sido de particular nota en el panorama de festivales internacionales recientemente, con producciones de talento tico como *Tengo Sueños Eléctricos* (2022) de Valentina Maurel, *Clara Sola* (2021) de Nathalie Alvárez y *El Despertar de las Hormigas* (2019) de Antonella Sudassassi, siendo presentadas y premiadas en algunas de las principales vitrinas audiovisuales del mundo como Cannes, Berlinale y Locarno, entre otros.
Recientemente, se aprobó una ley en 2021 para aprovechar al máximo este período histórico de visibilidad y atraer más inversión internacional al país. Denominada Ley de Atracción de Inversión Fílmica, esta legislación crea incentivos para que producciones internacionales utilicen el país como locación de filmación, como exoneraciones fiscales e importación de bienes durante el rodaje.
Cuando se lleva a cabo una producción cinematográfica, la economía de la locación se dinamiza repentinamente, ya que el equipo, el elenco y los miembros de la producción utilizan las opciones de alquiler, servicio y alimentación durante la filmación, generando un flujo saludable de efectivo a la comunidad en cuestión. La idea es que esta ley posicionará a Costa Rica a la vanguardia de las opciones de locaciones de filmación en la región, destacando la reconocida riqueza natural, estabilidad y profesionales de alto nivel del país.